Vida Celebrativa

Reconocer el paso de Cristo Resucitado por nuestras vidas mediante las actividades educativas y celebrarlo en la liturgia diaria, de manera personal y comunitaria.

1.- Espacios de Oración: Mantener en Salas y dependencias del colegio un Altar con imagen religiosa, vela, Biblia y oraciones que suscite el encuentro de reflexión personal y comunitaria.

  • Oración diaria en el aula: Durante la semana los alumnos colocarán como intención rezar por, los lunes por la Paz, Martes por la Familia, Miércoles por las Vocaciones, Jueves por los Enfermos y Viernes por el cuidado de la casa común.

2.- Tiempo Litúrgico: Aprender y celebrar junto al Personal, alumnos y apoderados los momentos de la Iglesia mediante celebraciones, signos o gestos que nos inviten a vivir en fraternidad.

Las Principales celebraciones se encuentran:

  • Cuaresma, Semana Santa y Pascua de Resurrección:
  • Miércoles de cenizas,
  • Domingo de Ramos
  • Jueves santo por cursos
  • Vía crucis personal

3.- Vivir la Eucaristía y Adoración al Santísmo:

Como Comunidad Educativa queremos unirnos a nuestra Iglesia para celebrar el Año Eucarístico que tiene como objetivo manifestar públicamente la fe de la comunidad cristiana, en la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Es también una invitación a la Iglesia que peregrina en Chile, a detenerse ante el gran misterio de la Eucaristía, sacramento que celebra el fundamento mismo de la fe cristiana. Es, por tanto, una invitación a profundizar en el misterio de la Eucaristía, venerarlo públicamente, celebrarlo en su mayor dignidad posible, procurando que transforme nuestra vida.

Les invitamos a vivir nuestra Eucaristía todos los SEGUNDO LUNES de cada mes a las 07:30 hrs, en la Sala Multiuso.

A continuación les invitamos a vivir el Encuentro amoroso con Cristo Sacramentado mediante la EXPOSICIÓN DEL SANTÍSIMO el cual estará presente todo el día para ser visitado en actitud de oración permanente.

4.- Espiritualidad y Carisma: Vivir el espíritu cristiano y el carisma de las Hermanas. Franciscanas Penitentes Recolectinas, empeñándose en testimoniar con nuevo ardor los valores del Reino de Dios, siguiendo el ejemplo de San Francisco de Asís, promoviendo el amor generoso, la fraternidad, la paz, la alegría y la esperanza cristiana. Todo ello unido a los 4 Pilares que sustentan nuestro caminar; que son: Amor Mutuo, Sencillez, Laboriosidad y Desprendimiento.